La capacitación realizada en el Proyecto Jardines de Aconcagua, en Colina, junto a la Constructora Besalco, fue una instancia relevante para acompañar el trabajo que se desarrolla actualmente en esta obra.

Para Cerámica Santiago, estar presentes en terreno permite aportar de manera directa al avance del proyecto, reforzando criterios técnicos y buenas prácticas que inciden en la calidad final de la construcción.

La jornada se llevó a cabo en un contexto que favoreció el diálogo abierto y la participación activa de los equipos. Junto a maestros y supervisores, se revisaron aspectos generales asociados al trabajo con soluciones de albañilería cerámica, considerando las distintas etapas del proyecto y las exigencias propias de una obra en desarrollo. Cada recomendación se fue adaptando de forma natural a las condiciones reales del lugar, lo que permitió que la capacitación se conectará directamente con el quehacer diario de la obra.

En el proyecto Jardines de Aconcagua se han utilizado dos tipos de ladrillo cerámico, Ladrillo Santiago 9 en su primera etapa y Ladrillo Santiago 11 en la segunda etapa, actualmente en ejecución. Este contexto permitió profundizar en las diferencias de uso entre ambos formatos y en los cuidados necesarios para asegurar una correcta instalación, manteniendo alineación, continuidad y estabilidad en los muros. Comprender estas particularidades resulta clave para responder adecuadamente a los requerimientos técnicos de cada fase del proyecto.

Uno de los principales focos de la capacitación fue reforzar la importancia de la precisión en cada etapa del proceso constructivo. Desde la preparación del soporte hasta la correcta ejecución de los encuentros, se destacó cómo los detalles inciden directamente en el desempeño del muro y en la calidad general de la obra. La experiencia demuestra que pequeñas mejoras en la organización del trabajo, en la coordinación entre cuadrillas y en la revisión constante del avance pueden generar impactos positivos y sostenibles en el resultado final.

Durante la jornada también se abordaron situaciones habituales que suelen presentarse en proyectos de esta escala. Se conversó sobre la importancia de mantener un ritmo de trabajo constante, cuidar los puntos de encuentro entre muros y superficies, y verificar de forma permanente que cada etapa quede correctamente resuelta antes de continuar con la siguiente. Este espacio de conversación permitió recoger inquietudes reales del equipo y resolverlas en el mismo contexto de la obra, lo que fue especialmente valorado por los participantes.

La instalación de soluciones constructivas fue otro de los temas presentes en la capacitación. Preparar adecuadamente las superficies, mantener un orden claro en la ejecución y asegurar una colocación precisa son aspectos que influyen directamente en la durabilidad y el comportamiento final de los espacios construidos. Revisar estos criterios en terreno facilitó que las recomendaciones se integrarán de manera práctica al trabajo cotidiano del equipo.

Para Cerámica Santiago, acompañar proyectos como Jardines de Aconcagua es una forma concreta de aportar al desarrollo de la construcción en Chile. La obra avanza mejor cuando existe un intercambio directo de conocimiento, cuando las dudas se resuelven en el momento y cuando los equipos sienten que cuentan con apoyo técnico cercano. Estas instancias refuerzan nuestro compromiso con la formación continua y con la construcción de proyectos que buscan altos estándares de calidad, desde sus primeras etapas hasta su ejecución final.